Cuando estás de fiesta con amigos, la música te acompaña para que grites, bailes, disfrutes... Mas cuando estás triste, la música te comprende, te tranquiliza o te empeora anímicamente...
Y cómo me recuerdan estas frases a los fríos y oscuros meses de abril, cada cual peor, cada cual sin menos luz, sin menos esperanzas.
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